Diseño rústico: dos palabras que nos hacen sentir como en casa.

Compartir esta publicacion

¿Qué tendrá la decoración, que cada una de ellas nos hace sentir de una forma diferente? El estilo minimalista nos inspira espacio, calma y orden, mientras que el estilo rococó nos inspira elegancia y romanticismo. La decoración es como la moda; en función del estilo puede despertar sentimientos diferentes en cada uno de nosotros.

Sea como sea, está claro que la decoración juega un papel importante en nuestro hogar, y sin duda la mayoría de nosotros buscamos como mínimo que éste sea acogedor, justo lo que podemos conseguir a través del diseño rústico.

Pero ¿por qué este tipo de decoración está relacionada con un hogar, o con un ambiente acogedor y cálido? ¿Qué elementos clave diferencian este estilo de otros? Lo veremos a continuación.

¿Por qué el diseño rústico nos resulta acogedor?

Tener una casa y un techo donde poder resguardarse es una maravilla, y muchos de nosotros nos llevamos muchos años trabajando duro en empleos que no nos hacen felices sólo con la esperanza de poder tener uno algún día. Y cuando pensamos en nuestro futuro hogar, seguro que nos lo imaginamos protector, cálido y, sobre todo, acogedor.

Pero ¿Cómo logramos esta sensación? La mayoría de nosotros atribuimos este sentimiento al diseño rústico sin darnos cuenta, pero esto tiene una explicación:

El diseño rústico nos resulta acogedor porque nos conecta con la naturaleza y nos da una sensación de hogar. Su estilo lo componen materiales como la madera y la piedra, que son naturales y tienen texturas que nos hacen sentir bien al instante ya que todos estamos conectados por la naturaleza (¡los expertos recomiendan incluso conectar con la naturaleza para desestresarnos!).

Por otra parte, las plantas nos recuerdan a la vida, además de fascinarnos con sus colores, y la madera y los tonos otoñales nos recuerdan al calor del hogar; todos estos elementos componen una escena rústica totalmente acogedora que maravilla a muchas personas, sobre todo en navidad. Además, el estilo rústico suele incluir muebles y objetos que parecen antiguos o restaurados, lo que nos provoca una sensación de historia y continuidad gracias a su aspecto usado y amado.

El color es otro punto fuerte, y en el diseño rústico estos colores suaves y terrosos (como marrones, grises y verdes apagados) son los responsables de evocar esa sensación de calidez en nosotros, ya que son relajantes y no nos llaman tanto la atención.

Finalmente, el diseño rústico es práctico y funcional. Los muebles son robustos y están hechos para ser usados, lo que hace que los lugares donde se encuentran sean cómodos para poder descansar. Sin duda, este estilo nos recuerda a momentos felices en casas de campo o a nuestra infancia en las casas de nuestros abuelos, lo cual llena nuestro corazón de calidez y amor.

Elementos clave del diseño rústico.

Para poder diferenciar un diseño rústico de otros diseños, existen una serie de elementos clave que nos ayudan a identificarlo, como los siguientes:

  • Chimenea.

La chimenea es un elemento icónico del diseño rústico que no solo proporciona calor, sino que también actúa como un punto focal central en cualquier espacio.

Su presencia crea una atmósfera acogedora y nostálgica, ya que nos hace imaginarnos noches frías junto al fuego, mientras disfrutamos de un buen libro, una charla con un ser querido o de una buena siesta calentitos. Además, hoy día en el ámbito de la decoración podemos contar con una gran variedad de modelos, y como nos muestran los profesionales de Ambifuego podemos diferenciar chimeneas eléctricas, estufas rústicas, chimeneas de leña e incluso quemadores de pared.

  • Madera.

Lógicamente, la madera es el componente estrella en el diseño rústico, y la podemos usar en suelos, en techos con vigas expuestas, en muebles y en una gran variedad detalles decorativos. Lo mejor de la madera es que es un material que puedes tratarlo en diversas formas, desde la madera pura, hasta la madera maciza o la madera envejecida, y todas aportan una rusticidad y durabilidad sin igual difícil de comparar con otros materiales.

Como punto extra, podemos destacar que la madera sin tratar o ligeramente envejecida ofrece una estética increíble que nos hace sentirnos aún más conectados con la naturaleza.

  • Naturaleza muerta.

La naturaleza muerta, como ramas secas, piñas, flores secas y otras decoraciones relacionadas con la naturaleza, son otro elemento distintivo del estilo rústico. Estas piezas decorativas convierten el interior de un hogar en un espacio que simula el exterior, como si fuera un jardín o un bosque en nuestra propia casa.

Los elementos como los jarrones llenos de ramas secas o las cestas con piñas no pueden faltar, ya que tienen la capacidad de transformar cualquier rincón, infundiendo una sensación de naturalidad y serenidad.

  • Velas.

Por último, las velas son fundamentales para crear la iluminación cálida y suave que caracteriza al diseño rústico. Colocadas en candelabros de hierro forjado, linternas de metal o simplemente en frascos de vidrio, proporcionan una luz suave que realza la atmósfera acogedora de cualquier lugar.

Además, la luz de las velas es perfecta para relajarse y desconectar de los problemas (ya que podemos ver incluso en películas famosas como los protagonistas se relajan dándose un baño con velas, o encendiendo una vela de aroma). Respecto al diseño rústico, existen muchos modelos de velas que pueden realzar el espacio con cubiertas de madera o de tela, y por supuesto, el aroma también es un punto a favor; las velas con olor a lavanda o a jengibre también son buenas para simular un ambiente rústico en cualquier época del año, y sobre todo en navidad.

Más para explorar