El turismo rural es una moda que ha llegado para quedarse.

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Cuando tenemos unos días libres, nos apetece coger el coche y perdernos por el campo. En un hotelito rural, en un lugar perdido, en contacto con la naturaleza. Nos hace sentirnos bien, recargamos las pilas. El turismo rural se ha convertido en tendencia, sobre todo para el turista nacional. No es necesario que lleguen las vacaciones de verano. Lo hacemos durante todo el año. Una actividad que contribuye a reactivar las zonas rurales del país, poniendo en valor sus atractivos.

Recuerdo que en los años 90, el ciudadano medio barcelonés, cuando llegaba el fin de semana, se marchaba dos días a Bilbao, a Madrid, a Zaragoza. Te encontrabas barcelonenses en muchas ciudades del país. No lo hacían siempre, pero sí con bastante frecuencia. Parecía que el trabajador catalán, trabajara duro durante toda la semana para costearse sus escapadas.

La tendencia ha cambiado. No es que se haya dejado de visitar las ciudades, sino que a esas escapadas le hemos añadido el campo. Es algo generalizado que se produce por toda España. Parece una necesidad. Requerimos estar en contacto con la naturaleza para desconectar del ajetreo diario, para encontrar unos días de paz, para equilibrarnos mental y físicamente.

En este fenómeno ha influido la proliferación de alojamientos turísticos por toda la geografía nacional, y el hecho de que el turismo rural sea más económico que otras alternativas, lo cual nos permite viajar con más frecuencia sin alterar el presupuesto familiar.

El turista rural busca información por internet. Consulta blogs de viajes y ojea ofertas de alojamiento. En ocasiones, tras leer un artículo o ver un video, se le despierta la curiosidad por conocer determinado rincón del país. Otras veces, haber descubierto las condiciones de un alojamiento, le hace investigar cómo puede llegar hasta allí y que es lo que encontrará.

Un fenómeno nuevo que ha surgido en internet son los portales de alojamientos rurales. Sí, como lo lees. Como los buscadores online de hoteles o de vuelos de avión, que tan populares se hicieron años atrás. Ramón, un chico de 35 años de Leganés (Madrid) comenta que ha reservado el alojamiento de varias de sus escapadas en Ruralzoom, uno de estos novedosos portales de turismo rural.

Y es que al turista rural no le gusta improvisar. Va programando sus viajes con antelación. Como si estuviera visualizando mentalmente su escapada antes de realizarla. Luego, en la mayoría de los casos, se sorprende. Le resulta más gratificante lo que encuentra, que aquello que esperaba encontrar.

El turismo rural en la actualidad.

Dice la edición española de la revista Forbes que el 82% de los españoles espera hacer al menos una escapada de turismo rural durante este año. Los datos provienen de una encuesta realizada por el Observatorio de Turismo Rural.

Durante el 2022 se registró un incremento en las escapadas rurales. El 54% de los turistas realizaron 3 o más viajes a zonas de turismo rural. La duración media de las escapadas se sitúa en 2,9 noches. Siendo la alternativa preferida para ocupar fines de semana y puentes. El 66% de los viajeros visitó estas zonas durante el verano. Se puede decir que el turismo de playa sigue siendo la opción más utilizada por los españoles para cubrir periodos largos vacacionales, pero el turismo rural le está comiendo terreno en espacios cortos de tiempo.

Esta misma encuesta señala que uno de cada cuatro turistas elige la opción rural por el interés de desconectar de la rutina diaria. Un 22% indica que los selecciona por la abundancia de espacios naturales al aire libre. Desconexión y naturaleza son las opciones que nos llevan a apostar por este turismo.

No es extraño. Más del 40% de la población española vive en ciudades de más de 100.000 habitantes. Las áreas metropolitanas de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao concentran 14 millones de personas, el 29% de la población. Es normal, que cuando tengamos un poco de tiempo libre, busquemos huir de la contaminación de la ciudad y del ajetreo estresante al que estamos acostumbrados.

Otras de las razones que nos llevan a redescubrir la parte menos poblada de nuestro país son el patrimonio cultural, así lo expresó un 12% de los encuestados, y la gastronomía, un 8% de los participantes.

El 67% de las reservas de alojamientos rurales son efectuadas por mujeres. Son ellas las que se inclinan más por este turismo y las que se encargan de gestionar los preparativos. De las ocupaciones de turismo rural que se efectuaron en el 2022, un 46% fueron de parejas, un 37% de familias y un 24% de grupos de amigos. Esto también indica el perfil de estos viajes.

Las zonas más visitadas.

Todo el sector turístico coincide en destacar la variedad y diversidad de destinos rurales que dispone nuestro país. Prácticamente, todas las provincias tienen uno o varios enclaves que llaman la atención del visitante. Mientras el Observatorio de Turismo Rural indica que Asturias, Cantabria y Huesca son las zonas más visitadas, la edición digital del periódico 20 Minutos señala que estas son algunas de las zonas más solicitadas, partiendo de un informe elaborado por el portal Escapada Rural, a raíz de la actividad registrada en la web:

  1. Sierra de Cazorla. La sierra de Cazorla y Segura, en Jaén, goza de prestigio y popularidad en toda España. Un destino de montaña ideal para entrar en contacto con la naturaleza y realizar actividades al aire libre. Además, cuenta en su territorio con pueblos de gran belleza como Úbeda y Baeza, con un rico patrimonio cultural, que lo hace interesante para los amantes del turismo cultural.
  2. Chinchón (Madrid). La cercanía de este pueblo, de la sierra a la capital, le hace especialmente atractivo a los ojos de los madrileños. Los cuales, a una hora de coche, cambian por completo de ambiente. Este pueblo ha sabido explotar audazmente sus atractivos, como es el caso de su Plaza Mayor, una de las plazas de toros más antiguas del país. Una plaza circular, con el centro de arena, que antiguamente se cerraba don carros para celebrar en ella los festejos taurinos
  3. El Pirineo de Lérida. El pirineo catalán es especialmente atractivo por la belleza de sus pueblos de montaña, la posibilidad de practicar diferentes deportes al aire libre, desde el esquí en la estación de Baqueira Beret hasta senderismo y montañismo por sus innumerables vías pecuarias. Destaca la región del Valle de Arán, una zona de nuestro país con una identidad cultural propia, cargada de historia.
  4. Blanca (Murcia). Este periódico señala como uno de los destinos escogidos a este municipio del interior de la Región de Murcia, ubicado en la vega alta del Segura. Lo cierto es que, no muy lejos de la costa, Murcia presenta zonas tranquilas de huerta con pueblos de gran atractivo cultural, histórico y gastronómico como Caravaca de la Cruz, Yecla o Totana.
  5. Jaca (Huesca). Esta es otra zona de la que no hace falta hablar mucho, puesto que todos, las relacionamos con un atractivo destino de montaña. Su cercanía al Pirineo hace que la tengamos en cuenta si pensamos en un apacible lugar en el que descansar. Cerca de ella se encuentra la histórica estación ferroviaria de Canfranc, hoy en desuso. El paso ferroviario principal de España a Francia durante la primera mitad del siglo XX.

Algunos beneficios del turismo rural.

Quizás no haga falta ahondar demasiado en este aspecto. Si tanta gente elige las escapadas rurales es porque las considera atractivas y beneficiosas para su salud y su bolsillo. De todos modos, no está de más comentar algunos de sus beneficios:

  • Son espacios libres de masificaciones. Son destinos ideales para aquellos que huyen de las multitudes y que lo desean es pasar unos días tranquilos. Determinados lugares de playa o desplazarnos a Barcelona para ver la Sagrada Familia o a Madrid para entrar en el Museo del Prado, no se diferencia tanto de las colas que hacemos los sábados para pagar en el hipermercado o del tumulto en el bus y el metro cuando lo cogemos a diario para ir a trabajar en hora punta.
  • Posibilidad de realizar actividades al aire libre. La naturaleza tiene un efecto de recarga de energía. El aire puro sin contaminar, el agua de los ríos y arroyos en movimiento, la vegetación radiante. Todo eso nos produce un bienestar físico que nuestro cuerpo agradece. A eso se le añade la posibilidad de practicar actividades físicas que no podemos realizar habitualmente, como pasear por el campo, practicar el ciclismo de montaña o introducirnos en los deportes de aventura.
  • La gastronomía. No quiero idealizar la gastronomía rural, pero acostumbrados como estamos, a comer con prisas, sentarnos tranquilamente, con platos que se han elaborado con calma, es de agradecer. Además, esta comida nos conecta con nuestros orígenes. Nos recuerda, en cierta medida, la comida que nos servía nuestra abuela cuando íbamos a visitarla y nos conecta con el lugar que hemos escogido para descansar.

Sin duda alguna, el turismo rural ha sido un descubrimiento que nos reporta momentos gratificantes que necesitamos para continuar con nuestra vida, tal y como la tenemos establecida.

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