Los sistemas de climatización modernos purifican el aire de tu hogar.

Sistema de ventilación

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Cada vez está más cerca el buen tiempo y empezamos a darle vueltas a la cabeza para ver como mantenemos fresco nuestro hogar durante los meses de calor. Has de saber, que los sistemas de refrigeración modernos, además de mitigar las altas temperaturas, limpian el aire que respiramos.

Así nos lo confirman los técnicos de Pedro Cerdán, una empresa de climatización de Villena (Alicante), experta en instalación de todo tipo de sistemas de frío y calor, con varios años de experiencia trabajando tanto para profesionales como para particulares. “Los sistemas de ventilación de última generación mejoran la calidad del aire, beneficiando la salud de las personas”.- Señalan los instaladores.

Hay personas a las que no les gustan los aires acondicionados y los sistemas industriales de ventilación. Dicen que resecan el ambiente, que dañan la garganta y que si estás expuesto a ellos durante mucho tiempo terminas con dolor de cabeza.

No sé si eso es cierto. Lo que sí está comprobado es que estos sistemas, por su propio funcionamiento, limpian el aire de las estancias. El aire acondicionado absorbe el aire caliente de una habitación, lo pasa por un evaporador, donde entra en contacto con un líquido refrigerante y lo propulsa de nuevo a la sala, enfriándolo varios grados. En todo este proceso circular, el aire pasa por un circuito en el que atraviesa varios filtros que, por sí solos, limpian el aire de partículas en suspensión.

Este sistema de limpieza se ha venido perfeccionando en los últimos años, integrando en los aparatos de frío, diversas innovaciones como los filtros de carbón activado, que tienen la capacidad de atrapar el polvo, el polen, los ácaros y otros contaminantes presentes en el aire.

Pasamos a verlo más en concreto comentando algunos tipos de aparatos:

Aire acondicionado y purificador de aire, 2 en 1.

La revista de tecnología Xataca nos habla de cómo los modernos sistemas de aire acondicionado mejoran aún más la calidad del aire, haciéndolo pasar por filtros de ionización y campos de luces ultravioleta antes de devolverlo a la habitación.

El aire, como el agua, está cargado de iones positivos y negativos. Si la proporción de iones positivos es superior, se crea un entorno que permite la concentración de bacterias. No lo vemos, pero lo percibimos. Es lo que notamos cuando decimos que el aire está cargado.

El aire con más proporción de iones negativos repele las bacterias, y gran parte de los contaminantes gaseosos, como el alquitrán presente en el humo de tabaco. Sentimos que el aire está más fresco y nos carga de energía.

La naturaleza ioniza el aire y lo purifica de forma natural. Este proceso se aprecia en los saltos de agua o cuando sopla viento procedente de la montaña. El agua en movimiento logra cambiar la polaridad del aire.

La ionización también se puede realizar de manera artificial. Basta con crear campos electromagnéticos que transformen los iones positivos en negativos. Para ello hay que crear un circuito de aire más extenso dentro de los splits del aire acondicionado, integrar filtros ionizadores en el circuito y mover el aire dentro del aparato por medio de un sistema de ventiladores.

No nos abrumemos, los splits de estos nuevos modelos no son más grandes que los de los aires acondicionados tradicionales. Gracias a la tecnología se puede hacer que estos componentes no ocupen mucho espacio, sin que pierdan con ello un ápice de efectividad.

Por otro lado, con las luces ultravioleta, colocadas dentro del circuito interno de aire, se consigue matar los gérmenes, devolviendo el aire a la habitación perfectamente desinfectado.

Otros sistemas de ventilación.

Como sabemos, en instalaciones más grandes, como hoteles u hospitales, se emplean sistemas de ventilación diferentes al aire acondicionado doméstico que funciona con un Split y un condensador. En este caso, el aire frío se distribuye por las habitaciones a través de una red de conductos que discurre por los techos.

En los sistemas de ventilación industrial, el aire se coge directamente de la calle, no del interior de las habitaciones. Se pasa por un intercambiador de frío y se bombea por los conductos por medio de bombas o ventiladores colocados estratégicamente. El aire viciado de las habitaciones se extrae por medio de abductores colocados detrás de rendijas que lo expulsan al exterior.

Hay un llenado y vaciado continuo de aire dentro de las habitaciones. Esto hace que el aire se esté renovando en todo momento. No se crea un circuito cerrado, como en los aires acondicionados domésticos, sino que el aire fresco se recoge del exterior y el aire cargado se expulsa para fuera.

Por lo general, estos sistemas de ventilación disponen de un sistema de filtros más potente que los aires acondicionados domésticos. Esto los hace idóneos para instalarlos en edificios como hospitales, donde la calidad del aire es importante para favorecer la recuperación de los enfermos y prevenir infecciones.

Los sistemas de ventilación industrial permiten una gestión centralizada del aire. Abaratando costes en la climatización del edificio y evitando descompensaciones de humedad y temperatura dentro del inmueble.

Hemos hablado de los sistemas de ventilación industrial en hospitales y hoteles, pero este es un sistema aplicable a cualquier edificio en el que se realice una actividad conjunta, como pueden ser escuelas, centros culturales, edificios de oficinas, edificios púbicos, instalaciones deportivas, centros comerciales, etc. Mejorando considerablemente la confortabilidad para las personas que trabajan allí y las que van de paso.

Los suelos refrigerantes, el último avance.

Este es un sistema de enfriamiento para casas, oficinas o establecimientos comerciales en los que el frío se irradia desde el suelo. Mediante la colocación de un circuito de tubos por debajo de la tarima, se hace pasar continuamente agua que ha sido previamente enfriada en un refrigerador. El agua crea un circuito cerrado. Pasa por los conductos y regresa al refrigerador, manteniendo baja la temperatura de la sala.

El sistema está inspirado en los suelos de calor radiante. Un sistema de calefacción en el que el calor está irradiado desde el suelo y no por medio de radiadores colocados en la pared. Su funcionamiento es similar al de una calefacción que funciona con un circuito de agua calentada por una caldera de gas natural. En este caso, no se colocan radiadores para concentrar el calor, sino que este se irradia con el paso del agua caliente por las tuberías.

Según señalan algunos expertos, el suelo radiante se puede colocar bajo cualquier tipo de suelo final, bien sea de madera o de terrazo, si bien siempre es preferible colocar un material que sea conductor térmico para mejorar su eficacia.

En los suelos refrigerantes, el agua caliente se sustituye por agua fría. De hecho, hay sistemas polivalentes de climatización por suelo que sirven indistintamente para frío y calor.

El gasto energético de un sistema de climatización de este tipo no sale más costoso que el de una calefacción de gas natural. Tiene la ventaja de que mantiene fría o caliente la habitación durante todo el tiempo y que distribuye la temperatura de manera uniforme, ya que los conductos suelen recorrer en zigzag toda la habitación. La temperatura irradiada desde el suelo resulta bastante placentera.

Ahorro energético.

La página web de la empresa energética Endesa señala que los aires acondicionados de bomba de calor reversible generan un 40% de ahorro energético. Por cada Kilovatio de electricidad que consume produce 4 kilovatios de frío o de calor. Siendo, de esta manera, el sistema de refrigeración más económico que existe.

Estos aires acondicionados funcionan de la misma manera para generar frío que para dar calor, solo que el procedimiento es inverso. Para dar calor, lo que hace es absorber el aire presente en la habitación por medio de una bomba de succión, pasarlo por un circuito de resistencias eléctricas y devolverlo a la sala.

Cuando encendemos la opción frío, el aire se pone en contacto con un líquido refrigerante. La energía generada con el cambio de temperatura se expulsa hacia el exterior del edificio con la unidad condensadora.

El principio de funcionamiento de estos aires acondicionados está inspirado en las bombas hidráulicas que sacan el agua de los pozos. En este caso, en lugar de mover agua, mueven aire. Sacan el aire caliente, lo llevan a otro sitio y lo expulsan frío; o viceversa.

Según Greenpeace, en un estudio realizado en el 2011, esta es una de las tecnologías de climatización más respetuosas con el planeta que existen. Su bajo consumo energético hace que se reduzca la huella de carbono.

Los sistemas de ventilación industriales comparten algunas características con las bombas de frío-calor. De hecho, muchos de ellos emplean bombas de succión en la depuración del aire de las habitaciones. No sucede así con los suelos refrigerantes, que tienen otro sistema de funcionamiento.

Tanto en las bombas de frío-calor como en los sistemas de ventilación industrial se pueden incorporar purificadores de aire. De hecho, muchos fabricantes lo están haciendo.

Cada día, los sistemas de climatización son más respetuosos con la salud humana y con la conservación del medioambiente.

 

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