Miel ecológica, un buen aliado para la salud

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Todos conocemos la miel, ese fluido dulce, viscoso y dorado que producen las abejas, que es tan dulce y que viene tan bien para la garganta cuando se mezcla con la leche tibia. De hecho, el 42% de las personas consumen miel al menos una vez a la semana, lo que nos dice que es un producto que le suele gustar mucho a las personas.

¡Y no es para menos! Solo con su textura nos dan ganas de meter la cabeza en un barril de miel… ¡se nos cae la baba con ella!

Hoy, venimos a hablaros de un tipo de miel diferente: la miel ecológica. Y es que mucha de la miel que consumimos hoy en día es miel adulterada con azúcar y fructosa. Eso hace que se pierdan muchos de sus beneficios y que encima, pueda ser perjudicial para la salud.

¿No lo sabías? No te preocupes, te enseñamos unos trucos para que puedas saber si la miel que estas consumiendo es miel de la buena:

-Si pones la miel en una cuchara y le das la vuelta y la miel cae rápido es que está adulterada. La miel pura es mucho más consistente y tardaría mucho más en empezar a caer.

-También puedes comprobarlo si echas un poco en agua tibia y al removerla se disuelve rápida y fácilmente.

 

¿Qué es la miel ecológica?

Lo primero que has de saber es que, si compras siempre la miel en cualquier supermercado sin fijarte en su sello o calidad, no estás consumiendo miel ecológica, sino miel convencional. Eso no es necesariamente malo, pero de esa miel no podrás obtener los beneficios saludables que nos aporta la miel ecológica.

La miel ecológica es miel orgánica (o bio) que se ha obtenido de floraciones de campos certificados como ecológicos, con el protocolo que la apicultura exige.

¡Es decir! Que se han sometido a controles de empresa que van a certificar que las abejas, el entorno donde se trabaja, la miel y la cera nos aseguran que la miel es ecológica y de la mejor calidad.

Esto no es una tontería, porque la mayoría de los productos que consumimos tienen una serie de conservantes alimenticios y una cantidad exorbitada de azúcares y grasas que los vuelven insalubres a la larga para nosotros. Por consiguiente, tener asegurado que estamos consumiendo una miel de calidad lejos de esos compuestos debería ser un gran alivio para nosotros y los nuestros.

 

¿Cómo diferenciar la miel ecológica de la miel convencional por la etiqueta?

Por sus sellos de calidad ecológica.

Si vas al supermercado y no encuentras un sello redondo y verde donde ponga “ECOLÓGICA BIO ORGANIC”, esa miel NO es ecológica, sino convencional.

También puedes encontrar, en su lugar, un sello rectangular verde con la forma de la hoja de una planta, formado por estrellas blancas que, en su margen inferior, pueda leerse “ES-ECO-020-CV AGRICULTURA UE”. Si no encuentras el anterior, pero encuentras este, ¡enhorabuena! La miel que tienes entre las manos es ecológica.

También puede darse el caso de que un tarro de miel posea los dos sellos certificados.

 

Diferencias de obtención de la miel ecológica y la miel convencional

Una de las cosas que nos preguntamos es qué hace que la miel, que de por sí ya viene del campo (lo que debería de hacerlo ecológico) sea ecológica o convencional. Y esa es exactamente la diferencia entre una y otra, el trato que reciben una u otra durante todo su proceso hasta que tenemos miel.

Estos procesos son el entorno, la alimentación de sus productoras, el tratamiento de las enfermedades, el material constructivo de las colmenas y el método de extracción.

 

  • El entorno

 La miel ecológica se trabaja en entornos alejados de las zonas urbanas, cerca de altas montañas o zonas silvestres. Esto sucede porque las abejas no vuelan más de 3 km de distancia y no se alejan más allá de 1 km de la colmena. Así pues, estar lejos de las zonas urbanas nos asegura que las abejas no han sufrido ningún tipo de contaminación proveniente de las grandes ciudades y el polen, en consecuencia, está 100% intacto.

  • Alimentación

Las abejas que trabajan la miel ecológica se alimentan exclusivamente de miel y polen de su propia cosecha. Esto es, para que no consuman jarabes glucosados (azúcar), sacarosa invertida o colorantes. De esta forma, nos aseguramos de que las abejas que producen la miel no han consumido productos químicos nocivos.

  • Tratamiento de enfermedades y plagas

 Una diferencia fundamental entre la miel ecológica y la convencional es la forma de tratar las plagas y las enfermedades. Para que la miel sea ecológica se requiere ser tratada con tratamientos naturales, NO químicos ni sintetizados. Porque los químicos son absorbidos por las abejas y las colmenas y dañan completamente la producción y la calidad final.

Una de las cosas que convierte en ecológico cualquier producto, no solo la miel, es, precisamente, este hecho. Y es que cualquier cosa que sea tratada con químicos o productos sintetizados hace que pierda, de forma automática, su cualidad de ecológica.

  • Construcción

 Las colmenas deben ser fabricadas con productos naturales.

Esto debe ser así porque las pinturas, cierto tipo de luces y productos artificiales pueden ser dañinos para las abejas y, en consecuencia, influir en la calidad final de la producción.

Las abejas deben tener un hábitat operativo y 100% natural y vivir en completa libertad para que la miel que producen sea lo más natural posible.

  • Extracción

 La extracción de la miel debe ser hecha a la misma temperatura que la que posee la propia colmena, y, además, debe ser recogido por decantación.

Es decir, filtrándose con cuidado y suavemente para no perder sus propiedades durante el proceso.

No puede ser extraído por métodos mecánicos (como bombas mezcladoras), porque esto interviene directamente en la calidad de la producción final.

 

Propiedades de la miel ecológica para la salud:

-¿Sabías que la miel puede ayudar a regenerar la piel de las quemaduras y cicatrices? No solo eso, sino que también es usada para mejorar los tejidos del pie diabético, incluso lo consigue en casos en los que puede haber que amputar. Hasta se puede usar para tratar la psoriasis y el herpes.

-También es muy buena para el colesterol, ya que no solo reduce el colesterol malo, sino que aumenta el bueno, evitando el riesgo de sufrir arterosclerosis, ataques cardiacos y embolias.

-Está comprobado que baja la presión arterial.

-Los diabéticos pueden usarla como sustituta del azúcar. La pura y ecológica, claro.

-Puede reducir los triglicéridos.

-Es rica en antioxidantes: flavonoides, fenoles, enzimas y ácidos orgánicos similares que son capaces de evitar infartos e incluso ciertos tipos de cáncer.

-Es altamente nutritiva.

-La miel pura, no caduca.

 

Ahora, ya sabes todo lo que hay que saber

Te toca decidir.

Puedes seguir consumiendo miel convencional, que es más que probable que haya sido contaminada con productos químicos en alguno de sus procedimientos…

… o acudir a empresas como Bona Miel – Miel ecológica envasada por el apicultor, 100% ecológicas y con el consecuente certificado ecológico de calidad.

Si quieres consumir productos que no sean dañinos para ti y que no hayan sido contaminados con químicos, la miel ecológica es lo mejor para ti.

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